El "Oriente boliviano" representa un tercio del país y se extiende hasta menos de 500 metros de atlura, se extiende desde las zonas inundadas, la sabana y el Amazonas, en un clima cálido y húmedo, tropical a medida, lleno de recursos naturales, nativo de culturas, insectos, aves, mamíferos acuáticos y terrestres, frutas y flores dulces americanos y coloniales.

Una Bolivia, inesperado, desconocido, complementaria a la del Altiplano, una explosión de colores, culturas y biodiversidad.

Santa Cruz, nueva capital económica de Bolivia, es una ciudad moderna, difícil de apreciar a simple vista, a pesar de la suavidad del aire, el calor de su vida nocturna y la frescura de sus piscinas.
Será un punto de partida excelente para el hermoso Parque Amboró y el pueblo de Samaipata con su imponente fortaleza. A menos que se trate de seguir los pasos de carretera Che Guevara que unen la ciudad de Sucre.